Si tienes residencia en España, o eres español o ciudadano europeo, hay una vía para que tu familia viva contigo. Te decimos cuál os corresponde.
Si tienes residencia legal en España, puedes traer a tu cónyuge o pareja, a tus hijos y, en algunos casos, a tus padres.
Dos fases: primero la autorización en España y después el visado en el consulado del país de tu familiar.
Sí, con requisitos adicionales de edad, dependencia y tiempo de residencia. Lo revisamos caso a caso.
En algunos casos sí. Te decimos qué ingresos computan.
El cónyuge y los hijos en edad laboral, sí.
Para familiares no europeos de una persona de la UE, el EEE o Suiza que vive en España: cónyuge, pareja registrada, hijos menores de 21 años o a cargo, y padres a cargo.
Requisitos del familiar europeo: debe trabajar, ser autónomo o tener recursos suficientes y seguro médico.
Duración: la tarjeta dura cinco años y permite trabajar desde el primer día. Después se puede pedir la residencia permanente.
Sí, si el vínculo está acreditado y el familiar europeo cumple los requisitos.
En algunos supuestos conservas la residencia. Consúltanos antes de iniciar el divorcio.
Desde mayo de 2025 los familiares de españoles tienen su propia autorización. Pueden pedirla el cónyuge o pareja, los hijos menores de 26 años (o mayores de esa edad si están a cargo), los padres a cargo o mayores de 80 años, y el padre o madre de un menor español.
Duración: cinco años, con permiso para trabajar. En algunos supuestos se piden medios económicos o seguro médico.
No. Hasta los 26 años basta con acreditar el vínculo, que conviváis o vayáis a convivir en España y que no haya formado su propia familia. A partir de los 26, sí hay que probar que está a cargo.
Esta autorización, no el arraigo familiar.
Sí, si está registrada o se acredita una relación estable.
Analizamos tu caso y te decimos qué figura encaja mejor. Te damos la lista exacta de documentos, revisamos cada uno antes de presentar, pagamos la tasa contigo, presentamos la solicitud y hacemos el seguimiento hasta la resolución y la cita de huella.